viernes, 29 de marzo de 2013

El tiempo...incontenible.

El reloj continúa como verdugo perenne de la existencia, acortado la existencia o acercando la partida, eso depende de lo que hagamos o dejemos de hacer en el transcurso de la vida.
Hace tiempo ya que este espacio de letras, ideas, críticas y comentarios, inerte está, sin embargo las ideas plasmadas en otro papel, el real, quedaron listas para exponerse a lectores ávidos, curiosos y críticos. Espero retornar al laberinto placentero de la letras, esas que traviesas siempre revolotean en la mente de todos, en todas partes. Que el tiempo nos ayude a continuar con la faena creadora, de la poesía o la prosa, porque escribir es otra forma de vivir.




jueves, 7 de junio de 2012


Intolerancia y contradicción

Antes que nada debo disculparme con mis lectores, por la premura en que estas letras fueron escritas. Debido a la coyuntura de cualquier país del mundo, no es extraño que las ideas broten entorno a dichos fenómenos. Sin embargo, cuando me disponía a escribir sobre un tema cualquiera, un comentario escuchado por azares del destino o quizá por la premeditación cósmica, hizo girar mi atención hacia otro tema, fundamental y lleno de arquetipos falaces.

La homosexualidad más que un elemento “moderno”, debe ser abordado como una condición humana, pero no vista con compasión, repulsión o marginación, sino en todo caso con la óptica de diversidad, meritoria de respeto como cualquier otra.  Y es que estas líneas, para algunos quizá carentes de sustento teórico científico, surgen en el momento en que un fugaz comentario, con contenido altamente seudo-religioso, atravesó la atmósfera de un tranquilo y rutinario paseo en  un bugs de servicio público.
Cuando mi mente, divagando con cualquier trivialidad imaginable en una ruta con embotellamiento vehicular, escuchó el comentario feroz, impulsivo y casi mesiánico de un muchacho de aproximadamente 25 años, quién se hacia acompañar de una muchacha de similar edad, expresara las condiciones divinas que condenan a las personas “raras” (homosexuales) al desamor, ira y exclusión de un dios occidental, generó que me cuestionara dos elementos fundamentales. ¿Quién le habrá dado la potestad a cualquier ser humano formado dentro de la cultura occidental para interpretar de manera correcta e inequívoca la palabra de un ser intangible denominado Dios? ¿Y es que acaso existe una condición que permita sobreponer una doctrina que promulga el amor, como eje fundamental de su existencia, para la exclusión y marginación de seres humanos con diferente orientación sexual? Desde la óptica personal me resulta contradictorio que se promulgue el amor a través del rechazo, la humillación e incluso la aplicación de violencia y ofensas contra cualquier ser humano.  Y es que la doctrina cristiana occidental, en casi todas sus vertientes, profesa el amor y el perdón, y nos manda incluso a aceptar un tormento terrenal que garantiza un bienestar espiritual, pero que adolece de la tolerancia necesaria para aceptar diversidades sexuales, con la amplitud que esto implica.

El segundo elemento cuestionable es el machismo, el mismo elemento añejo y pernicioso de las sociedades, empleado como un disfraz para pertenecer a una sociedad que rechaza lo diferente, lo diverso, todo aquello que no se acopla a lo “socialmente” establecido. Al respecto, recordaré un comentario tan banal y rígidamente estructurado esbozado por el muchacho de cuya conversación surgió el presente escrito. De manera memorística y perfectamente articulado el joven declamaba los versículos del texto sagrado que, según él, condenaban a los homosexuales, lesbianas y cualquier otra persona con diferente preferencia sexual, a un castigo eterno; expresando en su argumentación que: “no es normal que a un hombre le gusten las flores, o que sepa decorar nada; si lo hace definitivamente es hueco” (término peyorativo utilizado en Guatemala para referirse a una persona homosexual). Es decir, la conducta del hombre, y de manera implícita la de la mujer, están socialmente pre fabricadas, y cualquier conducta, opinión o postura que se aleje de ella resulta siendo “rara”.

Para no ahondar en más detalles, que pueden ser debatidos desde muchas ópticas, expresaré que en ese momento justo, cuando el bus se detuvo en una parada solicitada, una sensación de cólera y frustración se apoderó de mi, porque comprendí que en esta aldea mundial, existen personas obcecadas, que privilegian más ideas que jamás han cuestionado y las anteponen a la misma dignidad humana.
Quizá las ideas expuestas anteriormente son muchas y muy dispersas, quizá se esté a favor o en contra, pero como siempre digo, no soy dueño de la verdad, sino un mortal que la intenta buscar.  Las ideas y las críticas siempre serán bienvenidas, porque de la interacción entre dos o más personas, la ganancia siempre será el conocimiento adquirido.

PD. Este artículo responde más a una mera necesidad de expresar mi opinión, que a los rígidos parámetros de la formalidad literaria. 


sábado, 26 de mayo de 2012


La incomprensible pero tentadora compañía de las letras

Hace ya algunos años que empecé con la curiosidad y una pasión, para aquel entonces, recién descubierta, la cautivadora pasión por escribir.  Aunque la monotonía de la vida cotidiana puede esclavizarnos con compromisos, tareas u obligaciones, siempre se encuentra tiempo para realizar esa tarea de satisfacción personal.  Escribir…para muchos implica una laboriosa y no remunerable tarea del sujeto pensante, pues en un mundo tan ajetreado y comercialmente fugaz, las reflexiones más parecen tarea de semidioses que de simples mortales que buscan, a través de las diversas expresiones literarias, compartir una idea o polemizar en torno a diferentes problemas. Entiendo problema como algo cotidiano y no necesariamene un ejercicio de metateorización, como muchos creen.       
Volviendo la vista atrás, al ver algunos escritos con fechas pasadas significa nostalgia por los tiempos en que la escritura era una faena casi cotidiana, pero también una satisfacción al ver como el proceso de crecimiento biológico de toda persona, lleva implícito un sentido de maduración ideológica, personal y profesional. 

Con el auge que han tenido diferentes redes sociales, de diferente tipo y con grupos objetivos muy diversos, el escribir se ha vuelto una acción tan fácil pero a la vez tan vacía; y es que no defiendo una represión de la expresión, pero tampoco abogo por una simple impresión de caracteres virtuales para expresar ideas poco coherentes o hasta ofensivas.   

Al estar con tanta letra que fusionadas crean palabras, los temas que he de llevar a la palestra son tan diversos como infinitos, pero valga enfatizar que el presente y breve escrito es para expresar, o al menos plantear, como la incompresible pero tentadora compañía de las letras es lo que sirve de motivación para algunos de nosotros, para apropiarnos de espacios, aunque sea digitales, y llevar a cabo una tarea creadora: escribir.  Y lo hacemos no porque estemos cegados con el mito de la razón absoluta, sino como un intercambio enriquecedor de ideas con personas que poseen diferentes paradigmas. He así pues, que espero retomar el papel y pluma (teclado qwerty) para lanzar ideas y aceptar críticas, como bien se bautizó el espacio donde ahora nacen estas palabras. Desde ese lugar, único, llamado Guatemala. 




domingo, 1 de mayo de 2011

Las luchas infantiloides por una revolución

Nuevamente el calendario, caprichoso y soberbio, ha marcado un primero de mayo. Día en que se conmemora las gestas heroicas de la historia en donde trabajadoras y trabajadores ofrendaron algo más que sus vidas para la dignificación de la clase obrera.
Aunque en los anales de la historia se registran de manera secuencial aquellas fechas que han quedaron en la memoria del colectivo –a veces inconsciente- para que más allá de la mera carga simbólica que conlleva cada caminata anual, se concretice y materialice en la lucha constante de la clase obrera, en búsqueda de su cohesión y activación en pro de los objetivos y principios que se mantiene, que en países como el nuestro parecen arrogantes dueños y señores de la desgracia cotidiana.
Nuevamente las hordas laboristas proclamaban a los cuatro vientos y hasta el mismo cielo, las consignas añejadas y aprendidas de las gestas revolucionarias de antaño. Grupos de mujeres, hombres y niños demostraban una vez más que la lacerada y casi sangrante –en sentido metafórico-clase obrera, aún cuenta con una vanguardia, compuesta por tan diversos como dinasauricos líderes y dirigentes.
Luego de muchas experiencias vividas, las marchas conmemorativas en nuestro país, tales como la del 1ro de mayo, se han vuelto en meros ritos cuasi litúrgicos, en donde las bases demuestra, en su mayoría, el desgaste histórico de una lucha que ha rendido pocos resultados para la emancipación de este sector social, que baste mencionar es el mayoritario pero el más expoliado, demostrando una vez más la ironía de la vida y sus vueltas caprichosas.
La historia es un proceso y un proceso de lucha, pero la lucha al igual que todo en este mundo ha de sufrir mutaciones, un proceso continuo de reacomodamiento, en pocas palabras de evolución. Pude ser testigo de un evento que no ha demostrado ser capaz de reinventarse, por muchos motivos y múltiples factores. Sin embargo creo que sostener la parafernalia de ilusiones y cúmulo de utopías no es válido ni justo para la misma clase obrera que en búsqueda de su reivindicación ha caído en una auto-enajenación cuya principal consigan era precisamente lo contario. Como soldamos de plomo, o filas militares, marchaban las personas, repitiendo consignas y levantando pancartas, de manera autómata y poco motivada, a excepción de dos o tres bloques que presentaron bases exacerbadas en sus ideales reaccionarios, la demás masa del pueblo caminaba hacia el embrutecimiento cotidiano de “marchar por conmemoración”.
Muchas son las luchas y diversas las trincheras, pero cada lucha debe estar pensada, dirigida y planificada para objetivos reales, que aunque se alejan de las consignas poéticas se traduzcan en hechos concretos y no en triviales quimeras de subasta.
Las plataformas políticas del país, han carecido de ofrecer opciones puntuales a sectores que conforman esta convulsa sociedad, y mucho menos han sido capaces de elaborar cronogramas que observen las problemáticas nacionales con sus múltiples aristas. Sin embargo y debido a la coyuntura electoral que nos acontece, el problema no es solo de los “otros”, sino de cada uno, por la irresponsabilidad de “dejar hacer, dejar pasar”, a cuanto aspirante a político se le ocurre.
La manifestación del primero de mayo, no puede carecer de aquellos errores reticentes de los cuales ha sido victima, y aunque el objetivo no es “negativizar” las manifestaciones populares-situación que en muchos casos lo logran hacer solas- si es necesario comprender algunas de las debilidades de las mismas.
El vandalismo presente nuevamente como una forma reprimida y frustrada de generar “cambios”, o al menos de hacer valer un sentimiento “anti-sistémico”; esos que muchas veces rozan con la infantiloide creencia de generar una revolución en medio de la nada, continúan engendrándose dentro de la esquemática receta del pasado.
Muchos de ellos respondían “las calles son del pueblo”, y efectivamente son del pueblo, pero se les olvida un pequeño e importante detalle…son de TODO EL PUEBLO. Y no solo de aquellos que han creído encontrar la luz de la emancipación intelectual y reaccionaria.
Bajo la consigna trillada y algunos otros ejemplos del hemisferio, se han tomada la tarea de divulgar “mensajes” carentes de más contenido que el de las vulgaridades y escazas consignas profundas, sesudas y revolucionarias. Y peor aún, con la arrogante creencia de que así cambiaran las cosas, no dudan en defender a toda costa el “derecho” de pintarrajear creyéndose Picasso y Rembrandt las paredes, portones, puertas y banquetas de cualquier lugar en donde la “revolución del pueblo” llama a cumplir con el deber revolucionario.
No debemos olvidar la “grave” ofensa que para estos personajes significa “criminalizar” las marchas, la pregunta clave es ¿Por qué será? No habrá de alguien que comparta esas someras manifestaciones de fervor revolucionario –o más bien reaccionario- y aunque siempre las respetaré, no las apoyaré. Pues al final del día son “acciones” de alcantarilla, y hago esta alusión porque justamente ahí ira a parar el agua que se llevará esos “valientes” actos de rebeldía.
Más allá de un solo elemento, aún nos queda lo de mayor importancia, la claridad política de las masas que acuden fervientemente a estas demostraciones de reivindicación popular, y lo digo sin el mayor afán de menospreciar o satirizar la intención que muchos de los presentes aún imprimen en cada paso, en cada palabra o en cada consigna que con el mayor cúmulo de esperanza vislumbran en el porvenir de la masa obrera y de pueblo en general.
Sin embargo las manifestaciones reivindicativas son “express”, de corta duración o de poca profundización, y esto nuevamente responde a múltiples factores y problemas –lo menciono para que mis detractores o colegas tenga un festín de discusión- pero no se puede justificar la carencia con la ignorancia, pues al final de cuentas tan solo sería un excusa, un monumento a la mediocridad.
Como siempre digo, palabras vienen y palabras van, pero al final la lucha queda igual. Y es justamente por esa razón, que deben estar constantes las autocríticas –que distan mucho de las críticas venenosas, aclarando eso por aquello de las malas intenciones- para clarificar el sendero, sincronizar los esfuerzos y dirigir las luchas, en un intento más de consolidar las masas en una lucha con posibilidades reales y cuyo objetivo no sea únicamente figurar en la televisión.
Por una reivindicación cotidiana del sector obrero y del pueblo en general, debemos recordar a los predecesores de las gestas históricas con esfuerzos, concesos y luchas fieles, no solamente con días festivos, consignas añejadas y falsos patriotismos.
Por tal motivo es necesario exacerbar las bases populares, pero no con mentiras y patrañas enlatadas, sino con argumentos y enseñanzas, con liderazgos jóvenes y capaces, con mentes abiertas, con genialidades que sean capaces de comprender que el mundo ha cambiado en los últimos 30 años y aunque los problemas también se han recrudecido es necesarios fortalecer la vanguardia con nuevas ideas, nuevos esfuerzos y nuevas expresiones de lucha.
Por las y los trabajadores de Guatemala y el mundo, que la mejor predica sea el ejemplo y la mayor fuerza la voluntad de los obreros!

Post scriptum: Al igual que la luchas las ideas se enfrentan a oposiciones y contraposiciones, las cuales serán bienvenidas si poseen argumentos y carecen de ofensas.

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Arte? o ¿Lucha?


La interrogante que da titulo al presente escrito es producto de una de las múltiples reflexiones a la cuales la mente es sometida en cada marcha del 20 de octubre.

Aunque son múltiples los elementos que pueden obtenerse de este tipo de acontecimientos, me circunscribiré puntualmente al contenido de uno de los tantos “grafitis” que esbozaron quienes conmemoraron la revolución de octubre de 1944.

El debate sobre espacio público, su definición, su regulación y sus dimensiones físicas son temas de polémica, adicionaremos entonces la variable “cuidado” del espacio público. La sexta avenida esta pasando por un proceso de transformación, de la cual existen diversas posturas al respecto sobre los impactos positivos y negativos que esto acarrea.
La reubicación de las ventas informales, el mantenimiento del ornato y la adición de algunos elementos particulares como esculturas varias.

Como era de esperarse el recorrido de la marcha del 20 de octubre sufrió algunas variaciones en la ruta establecida, encaminándose por la 7ma. Avenida, y no así sobre la 6ta. Avenida hasta culminar en la Plaza de la Constitución. Existía una cierta incertidumbre sobre los efectos pintorescos de los cuales la 6ta Avenida podría ser sujeto por parte de algunos miembros de la marcha. Tal y como las previsiones señalaban la sexta fue el lienzo público sobre el cual algunas personas decidieron hacer pintas con mensajes de protestas ante la situación nacional.
Continuando con la tradición las pintas que se pueden observan en la sexta son:
“Mc mierda” (en clara alusión a una cadena de comida rápida), “Mientras haya pueblo, habrá revolución”, “Arzú fascista”, “La sexta no es burguesa, es del pueblo” y “lucha de clases”, entre muchas otras.

Existen algunos elementos artísticos que colocaron recientemente en el Paseo de la Sexta; son unas curiosas formas felinas con acabados pintorescos bastante particulares; pero el objetivo de estas líneas no es hablar sobre formalismos técnicos, sino de establecer de manera comparativa el análisis que algunas personas dejan expresar a través de sus consignas.
Más allá del daño al que la propiedad pública y privada fue objeto mediante intimidaciones e insultos por parte de algunas personas, me referiré puntualmente a la dicotomía entre “arte” y “lucha” en la siguiente manera:
Sobre una de las esculturas que se coloco en la sexta avenida, una persona escribió: ¿ARTE?
En clara y deliberada interrogante sobre si ese particular objeto podía ser considerado como arte, ante lo cual se cuestiona, adicionando otros elementos concretos, la clara oposición al cambio sufrido en la sexta avenida, cuyos matices ideológicos resaltan a simple vista, tomando como complemente los demás mensajes impregnados en las paredes de la sexta avenida y adunado a la conmemoración que se realizaba el día de hoy.

Quienes ostentan la verdad absoluta en torno a que si la colocación de unas figuras felinas o esculturas abstractas son consideradas arte o no? Y justamente de ese deterioro premeditado hacia estos objetos surge la interrogante, quizá lacerante para algunos, sobre si la modalidad de pintas o grafitis representan formas de “lucha”.

“La sexta es del pueblo”….una de las consignas pictóricas que más llamo mi atención en el sentido de…¿quién o quienes son el pueblo? ¿Quiénes ostentan el privilegio de conformar la vanguardia popular? …Pues siendo coherentes con estas ideas de inclusión…SOMOS TODOS…el pueblo es el oficinista, el trabajador, el agricultor, el estudiante, el taxista, el chiclero, el burócrata, el empresario, el lustrador, el camionetero….SOMOS TODOS…entonces porque se adjudican de manera “heroica” la voz popular para reclamar la “des” privatización de la sexta avenida.

¿Por qué será que una de las acciones más recurrentes es el deterioro y perjuicio premeditado y deliberado del espacio público? Definitivamente existen males estructurales en nuestra sociedad; es correcto que la pobreza es uno de los peores indicadores en nuestro país….pero ¿será acaso que con una pinta o grafiti que diga “pan para el pobre” se acabaran dichos males?

¿Son estas formas legítimas para encarar procesos emancipadores?, ¿serán estas las mejores formas para encarar procesos revolucionarios que se siguen conmemorando pero que no se han podido traducir en una praxis política y social?
Para aquellos que consideran que las pintas son una forma de lucha, el argumento de la temporalidad limitada será el acabose de su sustento, porque su lucha terminará de manera fugaz con una “repintada” a las paredes pintarrajeadas.

Las pintas pueden ser en todo caso una mera forma de expresión “artísticas”….(igual que esas formas abstractas de arte, esas piezas felinas con colores psicodélicos o cualquier otra expresión de la mente humana) pero no una forma de una lucha social y política trascendental y menos cuando estas pintas se hacen dañando el espacio de TODOS Y TODAS, a través de intimidaciones y los infaltables insultos que son victimas aquellos que no desean que en sus paredes se enarbole un eslogan como “Lucha de clases”.

Este al igual que otros elementos, responden más a variables emotivas, que a planteamientos concretos, con una traducción a acciones en el plano social, cultural económico pero ante todo político para el cambio estructural al que Guatemala debe encaminarse.
Como sujeto en particular tengo derecho (al igual que las personas que pintaron en las paredes) a la libre expresión siempre y cuando esto no dañe, perjudique o violente las libertades y derechos de los demás….lección aún pendiente de aprender en nuestra sociedad.
Como diría un viejo proverbio…”el fuego no se combate con fuego”, la intransigencia de un burócrata que para algunos es considerado “fascista” no se puede combatir con la misma o mayor intransigencia e intolerancia al momento de dañar elementos que a la postre pueden ser para beneficio popular. Por ejemplo rescatar espacios públicos para la recreación del guatemalteco, quizá así dejemos de enclaustrar a la gente en recintos comerciales, a falta de espacios públicos de recreación y divagación cultural.

Arte o lucha. Innovación o costumbre. Lucha integral o escaramuzas temporales.
Dicotomías que debemos analizar de manera sesuda y racional, no reaccionaria y emotiva. Esta fue tan solo una de las tantas variables que podemos traer al debate de un hecho concreto, de un evento en particular, de una larga lista que esperan el papel y el lápiz para ser analizadas, pero ante todo prácticas reales concretas para ser modificadas.

Al final de cuentas la idea central, es la replicación de ideas, la generación de un debate pero ante todo la pronunciación de propuestas……siempre queda la puerta abierta para las opiniones.

domingo, 25 de julio de 2010

Corazón del Tiempo


Ahora las revoluciones ya no pelean contra los gigantes dictatoriales, parecería que nuestros adversarios han cambiado su camuflaje. Sin embargo el clamor de los pueblos y sus luchas milenarias siguen siendo tan valiosas como válidas. El peor enemigo es ese cruel sistema que privilegia la voraz capacidad financiera sobre la calidad humana. F.G.

El tiempo sigue incontenible su camino….

Como caprichos del destino, el cine sigue mostrado que no todo lo que se proyecta debe estar impregnado de efectos especiales o altas cargas sexuales. Sino más bien, se encuentra, si se busca bien, películas que muestran realidades de personas, que viven en contextos que aunque se tengan nociones de ellos, una cosa es saber y otra conocer, y con esto no estoy diciendo que una película o documental nos explique todo, sino que nos da una visión adicional de esa realidad.

Corazón del tiempo es una de esas travesías cinematográficas que nos muestra una situación particular; en este caso la vida en las comunidades en donde impera la visión de “otro mundo es posible”. Si…justamente esos lugares en donde no se respira rebeldía absurda, sino resistencia constante. Esas sierras lacandonas en donde los “compas” viven desarrollando una nueva forma de democracia popular. Esa misma revolución que lleva más de una década….la misma que fue comentada por Saramago en su oportunidad…..o esa misma insurrección que dista mucho de las de mediados del siglo pasado.

Los “insurgentes”, los del sur de México…esos mismos que llaman Zapatistas, regidos por las leyes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (o el EZLN por asuntos diplomáticos) nos permiten observar parte de su dinámica de vida. Que quede claro, puede que no diste mucho de la vida de un campesino de Guatemala, o cualquier otro sitio del mundo en “vías de desarrollo”.

El pueblo manda y el gobierno obedece, es una de las tantas consignas que pueden verse en aquellas tierras en donde se han declarado “territorios autónomos”… esos que han sido las preseas de más de una década de un movimiento diferente, que ya no solo usa las armas como medio de expresión, en un sentido estrictamente práctico, sino que ha optado por medios de comunicación en todas sus expresiones para hacer llegar sus ideas contra el “capitalismo”.
Dentro de la historia narrada en Corazón del tiempo, nos presenta algunas de las formas en que estos pueblos resisten, luchan y continúan con su proyecto alternativo, que ha sido tan polémico y a veces tan indiferente. Las formas de convivencia, la vida cotidiana, la siembra de maíz, el corte de leña, hasta aspectos un tanto más atractivos, la organización civil, las asambleas populares. Y su intima relación con el brazo armada del mismo EZLN, encabezado por Marcos, el Sub –ahora comandante- el mismo personaje que salió en una revista, o el que elabora discursos anticapitalistas.

Quién dice que las historias de amor son solo para las películas Hollywoodenses… Los campesinos, los subversivos, los guerrilleros, los compas, los insurgentes, los de la sierra…ellos también se enamoran y es una perfecta estampa de la esencia humana. Alejados de las rutinas de una vida “occidental”, nos muestra el ya conocido paisaje paupérrimo latinoamericano, ese mismo retrato que ha perdurado a lo largo de más de dos siglos en nuestros países.
Sonia, Julio y Miguel, son los personajes en torno a los que se teje esa pieza del cine, un triangulo amoroso, pero impregnado de rebelión, de otra forma de vida, de un proyecto alternativo. En donde se respeta la comunidad, se apegan a las leyes zapatistas, y se discuten los problemas entre todos. ¿Es acaso un elemento no muy recurrente en nuestras sociedades?
Una muchacha común, un dirigente civil de los pueblos en resistencia, y un insurgente (militante del EZLN), entretejerán sus destinos, en torno a una emoción, una idea, un sentimiento. Pero a pesar de esta proyección, nos permite observar otros elementos, quizá no tan novedosos, pero si interesantes, y es la vida de los pueblos que luego de la primera década del siglo XXI, aún continúan sus luchas de liberación, o al menos de derecho a elegir otra forma….otra mundo.

Con paisajes naturales –y por ese simple hecho hermosos- gente normal (ninguna acreedora de un Oscar o un globo de Oro) y situaciones normales nos proyectan situaciones que pasan por la narrativa, hasta convertirse en un elemento que es difícil creer que suceda en ese país del norte.
Y que decir de la música, recetas autóctonas, con un poco de mezclas, que hacen de su resultado un producto muy interesante. Que mezclan sentimientos con ideología de los pueblos en resistencia. Ese sentido de lucha tan impregnado en nuestras venas latinoamericanas, que es imposible no estremecerse cuando un ejército de hombres y mujeres se aglutinan para defender una idea, un proyecto.
“Estamos acá para ayudar en la lucha, no para dañarla.” Uno de los diálogos más puntuales como sorprendentes de la protagonista, -Sonia- en su decisión de seguir su sentimiento ante el dilema de no entorpecer la lucha de su pueblo por deseos particulares.

“Zapata Vive y Vive, -La Lucha Sigue y Sigue.” Es una de las tantas consignas que identifican a la fuerza zapatista, esa misma fuerza que empezó como un alzamiento armado allá por 1994, pero que ha extendido su lucha a aspectos de integralidad. Con un himno propio y extranjeros que llegan a sus poblados para vivir la utopía o al menos documentarla, parece ser que el EZLN ya ha podido consolidar un proyecto alternativo de convivencia social, en donde EL PUEBLO MANDA Y EL GOBIERNO OBEDECE. Pero al final de cuentas, el único juez objetivo será el tiempo, y se comprobará entonces si es que la resistencia zapatista depende del pueblo.

lunes, 5 de julio de 2010

The Book of Eli


Dentro del llamado séptimo arte, encontramos una diversidad de argumentos que a través de buenos o mediocres interpretaciones hacen llegarnos algún tipo de mensaje, sean de carácter meramente distractor, o que relatan algún suceso relevante para la humanidad.
El titulo de esta nota, es precisamente el titulo de un largometraje, que como antesala debo decir posee la receta Hollywoodense, pero que es un muy buen elemento para la reflexión.

El libro de Eli (The book of Eli), es una narración de tipo ficticia pero que conlleva bastantes situaciones de las cuales se pueden sustraer elementos de análisis. La película nos sitúa en un escenario futurista, apesadumbrado por una guerra (mundial y quizá hasta nuclear) en donde la civilización humana se encuentra en un estado de primitivismo e individualismo tal, que confronta hasta algunas concepciones filosóficas clásicas.
Dentro de la película encontramos como después de que la civilización humana, como la conocemos ahora, ha desaparecido, y el agua escasea; elemento interesante proyectado en esta cinta, se empieza a generar una situación de “re civilización” puesto que la organización social se ha desquebrajado como resultado del cataclismo vivido.
La trama central gira en torno a la búsqueda de un libro (una poderosa arma de dominación). Que en otras palabras se refiere a la “biblia”. Ante el estado paupérrimo que se vive en esa sociedad del futuro, algunas personas guiadas por intereses mezquinos inician a “construir” ciudades, es decir a re edificar la estructura social, versus la “misión” del protagonista (Denzel Washington) que consiste en hacer del conocimiento humano las palabras de la biblia; ya que dicho libro fue quemado luego de la catástrofe, porque algunos conocían el poder inmenso y la capacidad para doblegar pueblos enteros y enfrentar naciones.

Es justamente en esta situación de confrontación entre la “misión” pura y sincera del protagonista, que consiste en inspirar la fe en las personas, “hacer por el prójimo más de lo que harías por ti”, contra los intereses de personas que buscan en la religión la mejor forma de dominación, ya que esta maneja elementos subjetivos y por lo tanto poderosos.
Dentro de la trama, no alejada de la ficción y los efectos especiales, se pueden rescatar algunos elementos para el análisis o simple discusión. El primero de ellos es sobre la relación entre poder y religión, ya que durante siglos estos dos componentes han producido una receta de dominación y sometimiento que incluso en nombre de algo “santo” han invocado a enfrentamientos y las llamadas “guerras santas”, en donde miles de personas han muerto contradiciendo en algunas ocasiones la esencia del evangelio.

La conformación de la sociedad basada en un “darwinismo” social, en la que la ley del más fuerte es la que prevalece, pisoteando en muchas ocasiones pueblos enteros sometidos a déspotas desalmados que solamente satisfacen ínfulas ególatras o intereses superfluos. En más de una ocasión dentro del largometraje aparecen los “piratas”, que son individuos que se aprovechan de las personas que deambulan en el tétrico paisaje de la nada. En donde a través de conglomerados “organizados” son vándalos a servicios de sus intereses, y que prácticamente hacen lo que les da la gana.
Aún en escenarios desoladores y un poco más que deprimentes, el componente sexual no puede hacer falta, y en esta película no es la excepción. Muestran a un “ser humano”, que pese a estar en las peores condiciones (como humanidad; considerando que escasea el agua, no existe nada que no este dañado, y los rayos de sol son tan intensos que dañan la vista de las personas) encuentra en los “placeres sexuales” una aberrante forma de hacer daño a los mujeres en particular. No falta la escena en donde alguna “viajera” es interceptada por estos malhechores y ultrajada, como si no existieran otras formas de ocupar el tiempo, o en este caso de buscar la supervivencia. O la escena en donde al protagonista lo intentan convencer de quedarse en un lugar a base de “ofrecerle” favores sexuales de una mujer, casi una niña. Es acaso que esto película nos muestra cuales son los instinto más enraizados del ser humano? Será acaso solamente un reflejo de la sociedad actual proyectada hacia el futuro en escenarios inventados? O es acaso la cruda realidad del ser humano y sus impulsos? Habrán más de un par de respuestas….pero como se dijo al principio son elementos para analizar o simplemente discutir.

Desde los filósofos clásicos hasta los contemporáneos se han cuestionado si la naturaleza del ser humano puede ser medida a través de dos unidades de análisis, la bondad y la maldad; siendo estas dos, muy delicadas de definir. Las travesías de nuestro personaje coquetean con el ideal de un “cristiano”, es decir aquél que espera que la verdad de las escrituras sea conocida por la humanidad, para enmendar su mal comportamiento y así ser merecedor de una vida después de la muerte, ayudar al prójimo y vivir de acuerdo a los lineamientos del Señor. Sea ésta un mero basamento filosófico o una praxis cotidiana. Esto se contrapone con la obsesión compulsiva del “villano” que busca desesperadamente “un libro” sabiendo que con este texto puede seducir pueblos, doblegar naciones y conquistar voluntades. Es acaso que el poder fue, es y será uno de los vicios del ser humano?

La “fuerzas armadas” son elementos que se hacen presentes en este producto de la imaginación humana. Este sujeto que pasa sus días buscando la Santa Biblia, tiene a su servicio un grupúsculo de hombres armados, sicarios del interés, y matones empedernidos (elementos bastante actuales). ¿Pero por que me refiero a esto como “fuerzas armadas”? Porque sencillamente dentro del contexto que narra la película, en plena reestructuración de una organización social, es la “etiqueta” que mejor calza. La posibilidad de contar con un “ejército” que actúen en base a “órdenes” y que proteja intereses particulares es un destello de cómo la dominación se puede materializar.

AL final de cuentas, la película narra hechos ficticios, con personajes ficticios en situaciones ficticias, y aunque existen mucha tela de donde cortar, es una de esas películas que entre las acrobacias mercenarias de los protagonistas y la mercadología de los efectos especiales puede, si se quiere, escudriñar en las rincones más ocultos de la trama y encontrar varios elementos interesantes, que aunque rocen el tema religioso, siempre es interesante debatir, con mentalidad abierta y objetividad serena.

Esto más parece una reseña, pero en fin, de que sirven las letras sino para expresar, y acaso la expresión no es la proyección de nuestras ideas??? En fin si alguien quiere y puede observar esta cinta cinematográfica cabe dentro de mis recomendaciones, verán que si buscan bien encontrarán algo interesante.